La historia detrás de Almandina

Almandina no es casual, es algo que me encontró en el momento justo cuando empecé a entender que esta manera de vivir, mis gustos y los viajes no era coinciencia, todo tenía relación porque desde niña crecí apegada a la naturaleza, caminando por los chaquiñanes de mi hermosa tierra, no lo digo por ser de Angochagua, basta con visitar este pequeño pueblo para darte cuenta de los bellos paisajes y la cultura. Algo que siempre me quitara el aliento, son esos atardeceres mágicos, con el Tayta Imbabura de fondo o el vuelo del cóndor por las tardes, esos fueron los paisajes que crecí mirando, en un entorno cultural propio del pueblo kichwa karanqui, parte de mi identidad y mis raíces. 

Muchos se sorprenden cuando en raras ocasiones me ven usar mi vestimenta, y si … crecí muy aculturizada pero siempre consciente de cuales son mis raices, fue así que entre todas mis ideas sueltas llegue hasta este nombre que surge de mi alma libre y  mi esencia andina, porque soy de los Andes, de donde el viento baja libre y las montañas parecen tener alma, por lo tanto, es una forma de honrar lo que soy y compartir con cada persona que se suma a mis viajes y aventuras.

Almandina Experiences esta hecho para compartir lo que más amo, caminar, sentir, fotografíar, conectar, viajar y contar historias porque no solo se trata de  mostrarte lugares.. sino de crear experiencias vivas, donde cada persona sienta lo que yo cuando estoy en contacto con la naturaleza; es una mezcla de libertad, admiración y pertenencia.